Keroxen presenta ‘Radar Keroxen’ y #KeroxenVibra

«Son tiempos complicados para publicar discos y celebrar eventos culturales, pero creemos firmemente que la cultura nos hace bien a todos, así que estamos decididos a resistir en su defensa» con esta frase se nos presenta el colectivo canario Keroxen.

Este décimo segundo lanzamiento del sello canario, en forma de radar que sondea la realidad de la escena insular, nos presenta a cuatro de los nombres clave en esa escena, una mirada caleidoscópica y una escucha poliédrica, en la que encontramos cuatro propuestas, cada una con su propia línea de tiempo y, cada una también, en un -feliz- punto de inflexión y/o confirmación.

GAF y La estrella de la muerte, ya veteranos jinetes de la lisergia y el ruidismo, se descuelgan aquí con dos joyas de precisión y contención. Una minimalista y breve ‘Colors in the Jungle’ y un ejercicio de post-estructuración de sonidos en ‘Watashi wa Tako’ (descacharrante título,) que nos muestran a una banda en un punto inmejorable de dominio de sus registros sonoros y plena ampliación de su horizonte de expectativas. A lo mejor, el post-rock era esto.

Justo lo mismo que sucede con los otros grandes veteranos de este “split album”: Pumuky. Definitivamente reconvertidos en dúo, los hermanos Jaír y Noé se liberan de ataduras compositivas según formato de banda y desatan la apabullante descarga de intimidad lírica, habitual marca de la casa, ahora desatados en la banda sonora de trasfondo. Si ‘Döppelganger’ activa la escucha, ‘Realidades Aumentadas’, obnubila como no-himno instantáneo. A lo mejor el post-pop es esto.

Otro dúo tinerfeño, Salétile, se encargan de llevar la escucha y la propuesta (¿conceptual?) del disco a los lados más surrealistas -literalmente- en su proceso de deconstrucción irónica y, por momentos, sarcástica, de seis décadas de música popular contemporánea. ‘Mr Waiter’ y ‘I Wanna Be a Door’ (¿título de la década?) son buen ejemplo de ello. A lo mejor, la deconstrucción pop era esto.

Por su parte, Conjunto Podenco ejercen su ya habitual maestría en la senda marcada a fuego por el trío grancanario del ‘Take no prisoners’ en clave de contundencia de rock afilado (nunca un tópico fue tan acertado). ‘Cicer’ arranca y apabulla como una instantánea fotográfica telúrica de una legendaria playa que, sin tiempo para poder ser digerida, acaba convertida en una especie de llamada a la acción de no se sabe qué revolución, mientras que ‘Especial’, confirma la contundencia rítmica con el desgarro lírico de la voz de José A. Fajardo y esos guitarrazos de aderezo perfecto. A lo mejor, el rock -mayúsculo- siempre ha sido esto.

Y aquí no para, este sábado 14 inauguran #KeroxenVIBRA, la edición nº 12 del festival, que contra viento y marea, y con todas las medidas de seguridad, celebraran en el Espacio Cultural El Tanque a lo largo de noviembre y diciembre. Una nueva concepción del espacio donde estrenaran una serie de piezas únicas e irrepetibles porque se han ideado para ser representadas en alianza con las propiedades físicas y acústicas de del peculiar refugio (una reverb de 16 segundos). Para ello contaran con primeras figuras de la escena Ambient y del Arte Sonoro Experimental, que junto a videoartistas punteros invitarán a los asistentes a dejarse llevar por las reverberaciones y las visuales hasta llegar a los confines que sean capaces de imaginar. Este mismo fin de semana estarán a Murcof  y Sergi Palau, y luego les visitarán, entre otros muchos, Francisco LópezBarbara EllisTomoko Sauvage o El Niño de Elche.

Keroxen en R.R.S.S.


Visita nuestra tienda ONLINE

Deja un comentario