Cómo Crear una Dominante Secundaria: Una Guía Paso a Paso

La creación de una dominante secundaria es una técnica común utilizada en la música para agregar variedad y emoción a una progresión de acordes. Esta técnica involucra la introducción de un acorde que es un nivel más alto que el acorde de destino. En este artículo, te enseñaremos cómo crear una dominante secundaria en tu música de manera fácil y paso a paso.

El primer paso para crear una dominante secundaria es seleccionar el acorde de destino. Por ejemplo, si estamos en la tonalidad de Do Mayor y nuestro acorde de destino es la Dominante (G7), un acorde de dominante secundaria efectivo sería el V7/ii, que en este caso sería un A7. Este acorde está formado por la quinta de ii (Dm), que es A y un acorde de séptima menor.

Ahora que tenemos nuestro acorde de dominante secundaria, el siguiente paso es agregarlo a nuestra progresión de acordes. Por ejemplo, podremos crear una progresión de acordes I - vi - IV - V7/ii - ii - V7 - I, donde el acorde de V7/ii actúa como un pre-dominante que se dirige al acorde ii.

Es importante que nuestra dominante secundaria conduzca al acorde deseado de una manera efectiva. Esto puede lograrse al mover una o más de las notas del acorde de dominante secundaria hacia el acorde objetivo. Por ejemplo, al crear una progresión de acordes I - vi - IV - V7/ii - ii - V7b9 - I, donde se cambió el V7 a un V7b9, podemos mover la nota D# en el A7 (V7/ii) al E en el Dm (ii).

Por último, debemos asegurarnos de usar una cinética de acorde adecuada al incorporar nuestra dominante secundaria en nuestra música. Esto significa ajustar la dinámica y el volumen de nuestra música para enfatizar la importancia del acorde de dominante secundaria y crear una sensación de progresión natural hacia el acorde objetivo.

En resumen, crear una dominante secundaria es una técnica efectiva para agregar variedad y emoción a nuestra música. Para hacerlo, debemos seleccionar un acorde de destino, crear un acorde de dominante secundaria, integrarlo en nuestra progresión de acordes, guiarlo hacia nuestro acorde objetivo y ajustar la cinética de acorde para agregar énfasis. ¡Usa esta guía para crear emocionantes progresiones de acordes y lleva tu música al siguiente nivel!

¿Cómo funcionan los dominantes secundarios?

Los dominantes secundarios son acordes que se utilizan en armonía musical para crear una tensión momentánea que resuelve en el tono principal de la pieza. Estos acordes se llaman secundarios porque se basan en la quinta de otro acorde y se utilizan en lugar del acorde que se espera en ese momento.

Por ejemplo, si estamos en la tonalidad de Do mayor y tocamos un acorde de Fa mayor, podemos añadir un acorde de Si bemol mayor para crear tensión antes de volver al acorde de Do mayor. El Si bemol mayor es el dominante secundario de Fa mayor y la resolución al acorde de Do mayor se siente mucho más satisfactoria después de haber pasado por el acorde de Si bemol mayor.

Normalmente, los dominantes secundarios se utilizan para dar un giro a la armonía y para crear interés en la música. Además, los acordes de dominante secundario también se pueden utilizar para hacer que la música suene más compleja y sofisticada. Por ejemplo, podemos utilizar un acorde de G7 como dominante secundario en la tonalidad de Do mayor para crear una tensión más fuerte que resuelve en el acorde de Do mayor.

¿Cómo hacer dominante?

La dominancia es una habilidad importante para cualquier liderazgo. Ser dominante no significa ser arrogante o agresivo, sino tener una actitud confiada y auto-segura. Para hacerse dominante, es necesario cultivar ciertas cualidades y habilidades que sean necesarias para liderar y tener el respeto de los demás.

Primero, es importante ser asertivo, lo que significa ser claro y directo en la comunicación. Esto puede lograrse a través del lenguaje corporal, como sostener el contacto visual y tener una postura firme y fuerte. Además, uno debe expresarse de manera segura y segura sin temor a ser criticado o rechazado.

En segundo lugar, para ser dominante es importante tener una mentalidad positiva. Ser positivo y confiado en uno mismo ayudará a crear una imagen de liderazgo fuerte. También es importante ser un buen oyente y mostrar empatía con los demás. Esto ayuda a establecer una relación de confianza entre líder y seguidor.

También es importante establecer y mantener límites claros y respetados. Si los demás sienten que no pueden aprovecharse de ti, se sentirán más inclinados a respetar y seguir tu liderazgo. Por último, ser dominante también implica saber cuándo ceder y escuchar los puntos de vista de los demás. Es importante ser flexible y estar dispuesto a comprometerse cuando sea necesario.

En conclusión, para hacerse dominante es necesario tener un enfoque claro y confiado, ser asertivo y expresarse de manera segura, tener una mentalidad positiva, ser un buen oyente y establecer límites claros. Ser dominante no significa ser agresivo o arrogante, sino tener la habilidad de liderar y tener el respeto de los demás.

¿Qué escalas se usan en los dominantes secundarios?

Los dominantes secundarios son acordes que se utilizan comúnmente en la música para crear tensión y dirigir la armonía hacia una resolución específica. Estos acordes dominantes secundarios se construyen a partir de escalas que están relacionadas con la nota principal de la progresión armónica.

Entre las escalas más utilizadas para los dominantes secundarios se encuentran: la escala mayor, la escala menor y la escala mixolidia.

El acorde de dominante secundario tiene la función de "preparar" el acorde que le sigue. Esto significa que, antes de tocar el acorde de la resolución, se utiliza un acorde de dominante secundario para crear tensión.

En la escala mayor, el acorde de dominante secundario se construye a partir del quinto grado de la escala. Por ejemplo, en la escala de Do mayor, el acorde de sol (V) actúa como la dominante secundaria para el acorde de Do.

En la escala menor, el acorde de dominante secundario se construye a partir del quinto grado de la escala armónica menor. Por ejemplo, en la escala de La menor, el acorde de mi (V) actúa como dominante secundaria para el acorde de Re.

En la escala mixolidia, el acorde de dominante secundario se construye a partir del quinto grado de la escala mixolidia. Por ejemplo, en la escala de sol mixolidia, el acorde de Re (V) actúa como dominante secundaria para el acorde de Do.

En resumen, las escalas más utilizadas para los dominantes secundarios son la escala mayor, la escala menor y la escala mixolidia. Estas escalas se utilizan para construir acordes de dominante secundarios que crean tensión y dirigen la armonía hacia una resolución específica.

¿Cómo se construye un acordé dominante?

Un acorde dominante es uno de los acordes más importantes en la música occidental. Se utiliza en una amplia variedad de géneros musicales como el blues, el jazz, el rock y la música clásica. Para construir un acorde dominante, primero necesitas saber cómo se forma un acorde básico.

Un acorde básico consta de tres notas diferentes. Estas notas se llaman tónica, tercera y quinta. La tónica es la nota principal del acorde. La tercera y la quinta son notas que están separadas por dos y cuatro semitonos, respectivamente, de la tónica. Por ejemplo, si la tónica es un Do, la tercera es un Mi y la quinta es un Sol.

Para crear un acorde dominante, se necesita agregar una cuarta nota al acorde básico. Esta nota se llama séptima menor y se representa por una letra "b" después del número de la nota. Por ejemplo, si la tónica es un Do, la séptima menor es un Si bemol. La combinación de estas cuatro notas (Do, Mi, Sol y Si bemol) forma un acorde dominante de Do.

Un acorde dominante se denota con la letra "V" seguida del nombre de la tónica. Por ejemplo, el acorde dominante de Do se denota como V7. El acorde dominante de cualquier otra nota se denota de manera similar. Por ejemplo, el acorde dominante de Fa se denota como V7/F.

En resumen, un acorde dominante se construye agregando una séptima menor a un acorde básico de tres notas. La combinación de estas cuatro notas forma un acorde que se utiliza ampliamente en una variedad de géneros musicales. Para denotar un acorde dominante, se utiliza la letra "V" seguida del nombre de la tónica.